Un crucero de lujo varado en la Antártida

¿Quién no soñaría con tomar un crucero de lujo a la Antártida? Navegar entre masas de hielo y animales polares. La experiencia sería perfecta si no estuviéramos sujetos a los imprevistos de cualquier travesía de aventuras. Y ese es el panorama actual del rompehielos rusa Kapitan Khlebnikov que quedó atrapado en un campo de hielo de la Antártida con 124 pasajeros y 60 tripulantes a bordo.

El buque no ha sufrido desperfectos técnicos pero está varado esperando que el clima mejore para poder reemprender su ruta. Por ahora, se prevé que la expedición sufrirá un atraso de la menos cuatro días, a la espera de que los vientos cambien y el tiempo mejore. Por el momento, el buque se está desplazando en forma muy lenta por el hielo, en las aguas del mar de Weddell.

Por el momento, los turistas están tranquilos e incluso realizaron una excursión a la isla de Cerro Nevado. La mayor parte de los pasajeros son de origen británico y norteamericano y entre ellos se encuentra un equipo de la BBC que se encuentra filmando un documental.

Por tratarse de un rompehielos, el único que realiza este tipo de travesías turísticas en la Antártida, los billetes del crucero cuestan unos 15.000 dólares. La ventaja es que el barco llega a lugares a los que no accede otro tipo de buques como las colonias de pinguinos Emperador.

Vía: Clarín

Escrito por MJA | 18 de noviembre de 2009 | 2 comentarios
General.

Rompehielos ruso, convertido en hotel de lujo.

El rompehielos Lenin fue botado en el año 1957 y fue la primera nave de superficie alimentada con energía nuclear. Esta embarcación fue diseñada especialmente para navegar por las aguas congeladas del continente blanco y cortar literalmente los grandes bloques de hielo con óptimo desempeño, aunque no puede decirse lo mismo en aguas abiertas donde navega más torpemente.

En el año 1989, este gran barco de 134 metros de eslora y 19 toneladas de peso, fue desmantelado y ahora está siendo remodelado y  convertido en hotel de lujo y museo.  Esto tiene sentido si pensamos que la nave era bastante similar a un hotel con cabinas, una biblioteca, un cine, un club, y varios comedores.

Vyacheslav Ruksha, jefe operador de rompehielos nucleares Atomflot, asegura que no hay peligro de radiación. Por lo tanto sólo resta subir a bordo y pasarla de maravillas.

Vïa: Gadling

Escrito por mbrizzo | 20 de julio de 2009 | 0 comentarios
Alojamientos y General.