Hotel Egmond, tradición y encanto en la ciudad de Brujas

También llamada la Venecia del Norte, Brujas conserva todavía el legado de los tiempos en que fue una metrópoli potente y con gran poderío económico. Hoy, lejos de aquella época conserva sin embargo la belleza de sus paisajes y el orgullo de sus viejos edificios. Considerada desde el año 2000 como Patrimonio Mundial de la UNESCO, esta ciudad apacible que une belleza y arte es un destino muy solicitado.

Muchos de los hoteles en Brujas, edificados en antiguos edificios, conservan todo el encanto de la tradición. Así, por ejemplo, en el casco antiguo de la ciudad encontramos el Hotel Egmond, un tres estrellas que ocupa una preciosa mansión del s. XVII y que conserva todavía chimeneas decoradas y techos con vigas de la construcción original. El hotel tiene sólo 8 habitaciones con unas vistas de ensueño al jardín y al castillo, todas equipadas con baño e instalaciones modernas como conexión inalámbrica a Internet.

El Hotel Egmond también presenta hogares de época, suelos de madera, balcones y un acogedor salón donde, por la tarde, se sirve café y té gratis. Recomendamos este establecimiento a quienes busquen un remanso de paz, de gran interés cultural y un espacio de verdor en la histórica ciudad de Brujas.

Dirección: Minnewater 15, Centrum, 8000 Bruges

mbrizzo

Escrito por mbrizzo | 12 de octubre de 2009 | 0 comentarios
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La cueva de las brujas en Zugarramurdi

A pesar de que se trata de un pequeño poblado ubicado en algún lugar del Pirineo navarro la localidad de Zugarramurdi ocupa una interesante página de la historia española por su conocida Cueva de la bruja, una formación natural de 120 metros de largo y 20 de ancho por 12 metros de alto sobre la que cruza un arroyo.

Cuenta la historia que muy cerca de esta aldea que se ubica a unos 85 km de Pamplona se reunían un grupo de brujas para celebrar lo que denominaban como “akelarre”, reuniones paganas en las que hombres y mujeres escapaban de la cotidianeidad a través de festines desenfrenados, danzas en torno a hogueras y orgías a la luz de la luna. Además, realizaban numerosos rituales utilizando plantas naturales para elaborar sus brebajes contra todo tipo de males.

La historia de estas reuniones finalizó cuando en el siglo XVII la iglesia organizó la caza de brujas y muchos acusados fueron quemados en la hoguera o enviados a prisión.

Desde entonces la cueva ha quedado como testigo de esta historia y es por eso que es visitada por muchos turistas a lo largo del año quienes también aprovechan la visita para recorrer el Museo y centro de interpretación de la brujería.

Vía: Turismo Navarra

Escrito por MJA | 19 de enero de 2009 | 3 comentarios
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