Los británicos y sus preguntas

A la hora de viajar, los británicos son tan exigentes que cuando se van de vacaciones se dirigen a sus embajadas para pedir consejo sobre cual es el mejor sitio para comprar zapatos, cuanta es la cantidad de azúcar que hay que poner a la mermelada sobre una tostada o incluso para quejarse del exceso de tamaño tras someterse a una operación de aumento de pecho.

Y no es un bulo o un “hoax”, como se dice en el argot de Internet, esto ha sido confirmado por el Foreign Office, el Ministerio Británico de Asuntos Exteriores, quien está luchando para concienciar a todos los súbditos británicos que viajen por el mundo que no incrementen el trabajo que tiene que llevar a cabo su personal consular con esta clase de consultas, sobre todo durante la época vacacional de verano.

Uno de los casos más destacados es el de una mujer que llamó por teléfono al consulado británico de Florida, en Estados Unidos, para que ayudaran a su hijo adolescente a preparar su equipaje y pedirles que si por favor podían llevarle al aeropuerto, porque ella se encontraba mal de salud y no podía hacerlo.

Otras peticiones han sido las de pedir al personal de la embajada o del consulado en cuestión, que paguen una cuenta cuando la tarjeta de crédito del viajero se ha quedado sin fondos o incluso pedir consejo sobre cómo poder hacer para que un hijo rebelde se comporte bien mientras está de vacaciones con sus padres.

Desde el Foreign Office repiten de nuevo que las embajadas ayudan a sus nacionales cuando tienen un problema serio como puede ser un accidente, un acto violento o incluso con la pérdida del pasaporte, pero no para los anteriores casos citados.

Y después los españoles somos los raros…

Neon

Escrito por | 25 de agosto de 2009 con 1 comentario.
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