El buceo más peligroso. Expedición al Andrea Doria

El crucero italiano Andrea Doria, se hundió una nebulosa noche de 1956 tras colisionar con otra nave. El buque de más de 200 metros de eslora, naufragó llevándose la vida de 51 personas y  enviando la embarcación a 76 metros bajo las aguas. Posado sobre el fondo, se encuentra a 1.600 kilómetros al este de las costas de Long Island y es un destino muy buscado por los amantes del buceo pues la erosión natural va haciendo su trabajo y abriendo entradas al interior del barco que hasta el momento eran infranqueables. Es probable que el próximo invierno abra las bodegas, un verdadero cofre de tesoro para los buzos más avezados pues suponen que puede haber  alhajas, botellas de whisky intactas y la porcelana del salón comedor de primera clase consideradas verdaderas joyas.

La sala de máquinas es otra de las zonas que podrán visitarse por primera vez, pues el casco de la nave se está quebrando en esa área y, a riesgo de su propia vida, muchos expertos buceadores querrán ser de los primeros en ingresar a pesar de que estas incursiones submarinas ya se han cobrado 15 víctimas en los últimos tiempos.

Pero la aventura no termina al emerger pues los buceadores deben enfrentar corrientes impredecibles en las turbulentas aguas que pueden arrastrarlos muy lejos de sus botes. De cualquier manera, y según palabras de Richie Kohler que lleva ya 126 expediciones en su haber, el riesgo vale la pena porque “es sólo una cuestión de tiempo antes de que implosione”.

Vïa: NG adventure

Escrito por | 2 de julio de 2009 con 0 comentarios.
Etiquetas: , ,
Lee más artículos sobre America y Turismo Aventura

Artículos relacionados

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta