Elemental querido Watson…

Molino de Tregrandas

Llevan ya varios años “en acción” pero estos chicos no paran y han pulverizado los estándares del turismo rural. Tras su aparición en el New York Times cientos de turistas norteamericanos comenzaron a llegar a este pequeño hotel asturiano llamado El Molino de Tresgrandas, igual que la localidad donde está ubicado.

Y ustedes se preguntarán… ¿qué hace que cientos de personas se hagan varios miles de kilómetros para llegar a este hotel? La respuesta es sencilla. No sólo se trata de un típico hotel rural enmarcado en un enclave natural envidiable, sino que este hotel ofrece una serie de actividades que ningún otro hotel ni de esta ni de otras categorías podrían Ofrecer.

La actividad que más atrae a la gente (y está más que demostrado porque hay lista de espera hasta Agosto del año que viene) es el “fin de semana detectivesco”.

Vista del hotel y su entorno

La actividad que dura hasta el sábado a las ocho de la tarde comienza el viernes con la recepción del dueño del hotel a los huéspedes. Es un señor alto, delgado y serio; ataviado con una ropa característica que les ofrece los primeros detalles de una historia que tiene como núcleo un asesinato, aunque hay muchas y variadas historias para cada fin de semana como timos, robos, secuestros…

Se les da un carné que les “acreditará” como investigadores y se les explica que hace unos días atrás se encontró a una persona muerta en el hotel en extrañas circunstancias. Gracias a las pruebas (previamente ubicadas por el equipo del hotel) en determinados sitios de la infraestructura y contando con la colaboración de los vecinos de la zona, algún restaurante, museo y parajes naturales, los detectives tendrán que usar su sexto sentido e ir recopilando la información para resolver el caso.

Un equipo de detectives

Y no sólo podrán ser detectives sino que también tendrán otras opciones, como el fin de semana de la sidra o el del queso, donde los visitantes harán sus propios productos. El fin de semana de los juegos de la infancia donde los mayores se encuentran con sus semejantes y recuerdan los juegos de la infancia con sus hijos (sin videoconsolas ni ordenadores) El fin de semana micológico para los amantes de las setas. Cuenta cuentos, trasquilar ovejas, plantación de fabes (alubias) y varias actividades más completan la amplia oferta de este hotel que ha sido premiado en varias ocasiones en Fitur por su ejemplo y ayuda al desarrollo del turismo.

Ya saben, si quieren pasar un fin de semana con sus hijos, hacer sus productos artesanales o meterse en la piel de un detective, entre otras cosas, aquí tiene la diversión asegurada.

Escrito por | 18 de noviembre de 2007 con 3 comentarios.
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