Albania, “el país de las águilas”

Albania

El nombre del país proviene de la palabra Albanoi, el nombre de una antigua tribu Illyriana que habitó esta zona mucho antes de la llegada de los Romanos. En albanés se pronuncia Shqiprija y es uno de los países menos conocidos del viejo continente.

Es un país montañoso,con frondosos bosques, lagos y playas al cual se puede acceder con el pasaporte y previo pago de una tasa de entrada al país que permita obtener una “licencia” de viaje por el país. Esta licencia debe ir siendo sellada por los agentes a la par que se cambie de región.

El clima es mediterráneo con veranos calientes y con inviernos templados aunque llueve bastante. En el interior del país el clima es continental y sufre bastantes cambios. La lengua oficial es el albanés aunque en los principales puntos de información turística se puede hablar en inglés. La moneda oficial es el Nuevo Lek (ALL) y se puede realizar el cambio de divisa en la mayoría de los bancos nacionales.

Típico pueblo costero

Como nota curiosa les diré que hasta 1990 Albania era un país oficialmente ateo. Esta situación fue así hasta que la Madre Teresa de Calcuta, nacida en la parte albanesa de Macedonia, obtuvo el Nobel de la Paz.

Es un país con una belleza indudable pero que ha sufrido los horrores de la guerra no hace muchos años, pero poco a poco está recobrando su espíritu y está haciéndose un nombre en cuanto a turismo se refiere, especialmente en el turismo especializado en países del Este.

En Tirana, la capital, podrán ver el imponente Palacio de Congresos, el Museo Arqueológico o la Universidad de Tirana con su gran parque llamado Parku kombëtar. En Vlora se encuentra la Mezquita Murad que data de 1542 y en Kruja los conocidos baños turcos.

Plaza de Tirana en la capital

Los objetos más típicos del país podrá encontrarlos sobre todo en los bazares que hay por toda la geografía y en las tiendas tradicionales. Las alfombras, sedas y platería son los souvenirs más adquiridos por todo visitante.

Y si a todo ello le sumamos sus playas, su naturaleza y la amabilidad y hospitalidad de sus gentes, este destino se convierte en uno de los que no pueden faltar en nuestra lista de viajes pendientes.

Escrito por | 5 de noviembre de 2007 con 116 comentarios.
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