Gällivare, Suecia

Gällivare es un pueblecito o, al menos lo era cuando yo lo visité (ahora lo mismo es una metrópolis), situado en la Laponia sueca. Estando allí, cuando a las 4 de la tarde se hacía de noche, me dí cuenta de lo lejos que estaba de casa. A veces sucede, ¿a vosotros no? Puedes estar a miles de kilómetros de tu hogar, pero no piensas en ello hasta que un pequeño detalle como éste te hace pensar en ello. Y eso que cuando fui era a principios del mes de Abril, cuando ya tenían algunas horas de luz, tampoco muchas, 8 más o menos.

Recuerdo que, nada más llegar, pensamos de manera inmediata en la serie “Doctor en Alaska”, uno de esos oasis entrañables que, muy de vez en cuando, nos ofrece la televisión. Igual que en la serie, todo el pueblo estaba cubierto de nieve. De hecho, las casas de dos alturas, tenían una escalera que llegaba hasta la ventana redonda de la buhardilla. 5 metros, así, a ojo. Cuando preguntamos, nos dijeron, como si fuera lo más normal del mundo (claro, para ellos sí lo era) que, a veces, la nieve cubría las casas y tenían que salir por esa ventana.

Y los renos andan sueltos por las calles. Hay granjas de renos y, de vez en cuando se les ve pasear. Por cierto, comer reno es lo más parecido a comer un neumático. Por mucho que lo masticaras, no perdía su consistencia. Al final, tenías que optar por tragarlo.

Lo mejor del lugar, una estación de esquí cercana. Simplemente espectacular. Y, por supuesto, la gente. Son muy diferentes a nosotros, los mediterráneos pero, a la vez, tremendamente amables y abiertos.

Si tenéis la oportunidad, no lo dudéis. Eso sí, llevad ropa de abrigo. Mucha ropa de abrigo. En pleno mes de Abril, alcanzamos los 20 bajo 0. Y algo de frío se nota, creedme.

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Escrito por | 29 de septiembre de 2007 con 8 comentarios.
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