Maravillas de la Antigüedad: El Coloso de Rodas

Según un manuscrito de la época, en la antigüedad hubo 3.000 estatuas, 100 de ellas de medidas colosales en la próspera isla de Rodas, situada en el Mar Egeo. Entre ellas, destacaba la más famosa estatua gigante de la antigüedad, el Coloso de Rodas, dedicada a Helios, dios del sol.

Su altura debió de ser de unos 30-40 metros, y su peso de 70 toneladas. Las piernas abiertas a la entrada del puerto, llevando en la mano una antorcha siempre encendida.

En el siglo IV a.C., después de su victoria sobre el rey macedonio Demetrio Poliorcetes, los rodios decidieron erigir una estatua en honor de su dios protector. Demetrio había puesto sitio a la isla, pero lo abandonó ante la imposibilidad de llevarlo a buen puerto. Se cuenta que los rodios vendieron las máquinas de guerra abandonadas en el campamento macedonio y emplearon las ganancias en la fundición de la estatua.

Se confió la obra al escultor Chares. Comenzó con los primeros bocetos en el año 291. El Coloso se terminó 12 años más tarde.

Sólo se mantuvo en su lugar 50 años, pues un terremoto asoló la isla, derribándolo al mar. Únicamente quedaron algunos restos de los enormes pies que, en el 653 d.C. fueron adquiridos por un comerciante judío de Edesa, que los repartió en 900 cargas de camello y los fundió en tierra firme.

De esta manera, no quedó ningún resto del Coloso de Rodas, una de las Maravillas de la Antigüedad.

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Escrito por | 18 de septiembre de 2007 con 0 comentarios.
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